POBLACIÓN
Carranza fue la capital
Con poco más de 30.000 habitantes, la densidad de población en Las Encartaciones es ocho veces inferior a la media de Vizcaya. El espacio abunda, pero se reparte de forma desigual. El 60% de la gente se concentra en el valle del Cadagua mientras Carranza, Trucíos y Lanestosa «se enfrentan a un futuro de abandono y despoblamiento», advierten los autores del documento. Al repasar la evolución a lo largo de más de un siglo, desde 1900, sorprende ver que Carranza fue el municipio más poblado de la comarca. En los años cincuenta podía presumir de tener más vecinos que Zalla y que Güeñes.
Con el tiempo, los habitantes se han desplazado y se han hecho mayores. El 20% de la población tiene más de 65 años y el índice de envejecimiento supera con mucho la media de Vizcaya. Pueblo a pueblo, los años pesan más en Lanestosa y Galdames, donde el número de personas mayores duplica con holgura a los que no han cumplido los veinte. Los equipamientos también tienen edad. Los servicios asistenciales para mayores tienen aquí «un fuerte desarrollo», con un ratio superior a la media de Vizcaya, aunque hay carencias importantes como la falta de centros de día.
VIVIENDAS
Más de 2.000 casas vacías
El 16% de las viviendas están desocupadas, una tasa que supera la media de Vizcaya y de Euskadi. En Carranza y Gordexola, uno de cada cuatro domicilios están vacíos. El fuerte impulso de la construcción en la década de los noventa -el parque residencial creció un 17%, casi el doble que en el conjunto del territorio- no trajo consigo un despegue demográfico. La comarca apenas cuenta con un millar de vecinos más que en 1991.
Aun así, está prevista la edificación de otras 5.000 viviendas en los próximos años. El 60% de la oferta se concentra en Balmaseda y Güeñes, donde «se nota el efecto del corredor del Cadagua». El Plan Territorial Parcial apuesta por consolidar «una cabecera fuerte» con una mayor integración urbanística de Balmaseda y Zalla, un municipio que «empieza a convertirse en alternativa al problema de vivienda en el Bilbao metropolitano», y potenciar la segunda residencia en Carranza, Lanestosa, Trucíos y Arcentales.
ECONOMÍA
Área desfavorecida
13.960 euros. Es, según los datos más recientes, el producto interior bruto per cápita de la comarca, frente a los 17.971 de Vizcaya. Arcentales y Lanestosa no llegan a los 9.000. Son datos que definen la zona como «un área desfavorecida» donde el peso del sector primario es cuatro veces superior al del conjunto del País Vasco, en contraste con la actividad industrial asentada en el valle del Cadagua. Los polígonos para actividades económicas se concentran en Zalla y Güeñes, pero la demanda de suelo industrial escasa. Casi la mitad del terreno calificado sigue vacante.
MEDIO NATURAL
Refugio de 75 especies amenazadas
El gran capital de Las Encartaciones es su medio natural. Un paisaje que atesora «uno de los mayores valores de diversidad biológica de Vizcaya», pese a que la vegetación está perdiendo riqueza por la presión de las explotaciones de pino radiata y el acceso incontrolado de vehículos a zonas forestales. La comarca es el refugio de 25 especies amenazadas de flora y 50 de fauna, entre las que destacan las rapaces. El parque natural de Armañón y los montes de Ordunte son las grandes referencias, pero todos los pueblos cuentan con áreas recreativas «de valor paisajístico y ecológico».





