De fondo amenizaba el rock and roll sureño de Iñaki y sus cinco amigos músicos. Empiezan a introducir temas en castellano (los más rocanroleros remiten a los Flying Rebollos, los serios a La Vacazul) y se siguen sobrando en los angloparlantes, dando el callo en plan banda yanqui con rock sudista entre Allman Brothers y Screaming Cheetah Wheelies, baladas soul que miran sin complejos a Otis Redding y boogie escuela Rose Hill Drive. Versionearon a Nine Below Zero, Chuk Berry (con lujo a lo Elvis Presley) y, ya en los bises, un arrollador 'Mistery Train', 'Cherry Pink And Apple Blossom White' vía Fabulosos Thunderbirds y el hendrixiano 'Voodoo Chile' fuera de caché, como dijeron ellos. Ah, poco antes hubo más amigos suyos y Edorta se subió a cantar un par de viejas piezas de los Flying Rebollos: 'Perseguido' y 'Cuatro acordes'. Qué fiesta, oigan...





