
Pero no. Para sorpresa de propios y extraños resulta que Greg McLean ('Wolf Creek') ha sabido prescindir del efectismo absurdo para presentar una historia sencilla sin mas pretensión que someter a unos variopintos turistas a una situación límite de estricta supervivencia. El planteamiento es simple pero sumamente efectivo precisamente debido al estado de desesperación en el que se ve inmerso el ocasional grupo por la concurrencia de una serie de fatales circunstancias. A partir de ese punto, unicamente se plantea cómo sobrevivir a esa situación ante la amenaza del ataque.
La película empieza de forma casi documental pero pronto introduce situaciones válidas de angustia, presión y decisión. Nada especial pero algo que engancha sin estridencias. La bestia en cuestión apenas se ve y hubiera sido incluso mejor no verla, por innecesario. No se trata de hacer circo con el animal sino de describir conductas, reacciones y emociones. La concesión comercial viene en el desenlace final, con el bicho como estrella y un enfrentamieto un tanto exagerado.







