El actor riojano consiguió ayer que hasta el crítico más amargado se tronchara de risa con 'Fuera de carta', el debú en la dirección de Nacho García Velilla. «Es una comedia sobre personajes en crisis vital, que sólo busca hacer pasar un buen rato», vende este experimentado guionista, firmante de casi un centenar de episodios de '7 vidas'. El efectivo humor se basa en diálogos y réplicas tan rápidas y bestias como los de 'Aída' y el resto de series, de donde han salido buena parte de los protagonistas.
Al desatado Cámara le acompaña Fernando Tejero, en la piel de un desastroso pinche de cocina, y Lola Dueñas como 'maitre' borrachuza y sedienta de hombres. Enredos en un restaurante finolis que aspira a una estrella Michelín, en un Chueca pintado como paraíso gay. «Me inspiro en conocidos que han salido del armario tras vivir una vida que no era la suya», explica el director. «Mostramos un país donde un día se celebra el Orgullo Gay y al siguiente se manifiesta el Foro de la Familia».
Diálogos trabajados
'Fuera de carta' hace reír gracias a un grupo de actores que bordan diálogos engrasados como un mecanismo de relojería. Pero podría servir perfectamente como episodio piloto de una serie ambientada entre las paredes de un restaurante. «No tiene nada que ver», niega García Velilla. «Quizá lo pueda parecer porque los diálogos están tan trabajados como las series, pero me he inspirado en el Hollywood clásico. Además, ¿no trabajó Woody Allen diez años en televisión antes de hacer cine? El trasvase de profesionales entre ambos medios es imparable».
Producida por Antena 3 y distribuida por Warner, 'Fuera de carta' aspira a arrancar de los cuartos de estar a telespectadores que quizá no están dispuestos a pagar por una versión extendida de sus series favoritas. La histeria desatada en Málaga por Silvestre y Hugo Silva constatan que el 'glamour' de la pequeña pantalla le ha ganado la partida al cine.







