«Se me fue totalmente la rodilla y se me dobló de una esquina a otra. Sentí muchísimo dolor y al momento me di cuenta de que bien no la tenía, pero luego, tras salir en camilla y ponerme otra vez de pie, tampoco notaba tanto. El médico me dijo que no iba a poder y casi por cabezonería quise entrar. Luego no podía ni correr», evocó el jugador alavés, que aún mantiene fresca en la memoria la jugada. «Levanté la pierna y al ir a apoyar se me fue de un lado a otro, no sé si porque pensaba en salir rápido a por el balón».





