
La diseñadora Pilar Alonso, especialista en ramos de flores y famosa por su tratamiento de flor natural estabilizada -que elimina el agua y permite la conservación de las mismas en un largo periodo de tiempo sin perdida de color ni de viveza-, se ha aventurado a darle su toque personal a las casas rurales. De momento, ha embellecido floralmente diversos establecimientos en La Rioja y en el País Vasco.
Este interés por aderezar este tipo de espacios empezó por necesidades que tenían los clientes. «He ido comprobando a lo largo de los años las carencias que había en esta materia. Empecé dando clases en diferentes pueblos y comenzamos por adornar los merenderos y luego nos dedicamos a lo rural», manifiesta.
Para Alonso, lo que diferencia una casa de otra es «la exclusividad». Gnomos, hadas, tejas con setas, caracoleras, centros hechos de brezo, cestas de sarmientos, de huevos con romero y lavanda son sólo algunos objetos que salen de la cabeza de la diseñadora.
«Mi inspiración sale del sitio en el que está cada establecimiento, de la propia naturaleza. Depende del lugar en que esté ubicada la casa, optaremos por un ornamento u otro. Por ejemplo, en la zona de la Rioja Alta trabajo con las uvas, aunque un elemento que nunca falta en ninguna de mis creaciones son las velas, que dan calor humano», recalca.






