En este tramo de 700 metros, por el que circulan 46.000 vehículos al día, ya se ha ganado terreno para disponer de dos carriles por sentido. Las voladuras, con medidas especiales de seguridad por su proximidad a los colegios de Fátima y Madre de Dios, concluyeron «sin ningún incidente» el mes pasado, explican fuentes forales. Queda pendiente, entre otras tareas, la construcción de un itinerario peatonal de cinco metros de anchura.
El paseo que ahora termina a la altura del Madre de Dios se prolongará hasta alcanzar el alto de Enekuri, donde se habilitará una zona de descanso con mobiliario urbano para disfrutar de las vistas de la ciudad. El camino se apoyará en un muro de 500 metros de longitud cuya altura oscilará entre 3 y 12 metros, que se pintará en tonos verdes y azules para mitigar su impacto.





