Como siempre, la cifra es alta o baja en función de su evolución histórica. Y, en este caso, es elevada, ya que en 2003 el importe de las indemnizaciones por daños sufridos en las calles e instalaciones municipales se había quedado en los 155.000 euros.
Según las estadísticas municipales, la cantidad media que consigue cobrar cada vecino tras un accidente es de 1.611 euros. Eso sí, sólo un tercio de los reclamantes llegan a ver el ingreso en sus cuentas, ya que en la mayoría de los casos el Ayuntamiento es exonerado de compensar al vecino.
Aunque también hay plan b: el pasado año, medio centenar de personas acudieron a los juzgados tras ver rechazada su petición, y esos recursos contencioso-administrativos le consiguieron arrancar al Consistorio más de 52.000 euros en indemnizaciones.
En otros casos, quienes sufren las inclemencias de las obras tienen aspiraciones poco ambiciosas y, a menudo, quien sufre un resbalón o un tropezón se conforma con reclamar la reposición de esa prenda que resultó dañada.









