
Abrió ayer el ciclo de conferencias el sevillano Santiago Cirujeda, un profesional de la arquitectura de quien se dice que es un 'enfant terrible', con sus intervenciones entre el límite de los legal y lo ilegal.
Le seguirán Javier Abio, quién logró que un fanzine sin pretensiones mudara en revista internacional; Héctor Herrero, con piezas artísticas expuestas en museos especialistas ; Meritxell Durán, que se mueve en la ilustración o la animación y crea piezas a caballo entre la escultura, el juguete y la mascota doméstica.
Cierran las jornadas Borja Orozco, director creativo, y Carmen Calvo, especialista en agrandar y manipular con singular destreza artística; Paula Sanz, de quien advierten los entendidos que ha revolucionado la ilustración gráfica porque, desde un lenguaje propio «no pinta, cose». Era una azafata de vuelo y mataba las horas de los largos recorridos con el kit de costura que llevaba en el bolso. Un visitante de Arco descubrió a la artista, que ha traspasado fronteras, no sólo en su ocupación anterior.
También puede verse la exposición 'Iconos del Diseño Industrial del Comercio Riojano' hasta el 17 de marzo en la sala de exposiciones de la Escuela, un repasos a objetos de toda una vida.






