
Martínez le desgranó todos los proyectos, ya hechos y por hacer dentro del Consistorio najerino, y destacó la futura piscina cubierta con todas sus dotaciones que se ubicará en la zona del Paseo San Julián. El obispo, por su parte, se interesó por los programas de Servicios Sociales y su afectación dentro del núcleo de población inmigrante, así como sus prácticas religiosas, la escolarización de los menores y su integración en la sociedad.
El concejal responsable del área, Javier González, le respondió que «en estos momentos, y con un padrón de 8.300 habitantes, el 7,5 por ciento son inmigrantes, de los que casi el 50% son rumanos y el resto repartidos entre pakistaníes y marroquíes».
A juicio del edil de Servicios Sociales, «se integran bien, sobre todo los rumanos, núcleo en el que la mayoría son católicos; el resto se mantienen en su propia cultura e incluso tienen una mezquita en una lonja». González explicó a Omella la colaboración municipal con Cáritas «para cursos de español y seguimientos de casos especiales».
Parroquia de Santa Cruz
El obispo se interesó también por la población juvenil y adolescente, los programas que hay para ellos, el control de drogodependencias, etcétera. Posteriormente, continúo la ronda de visitas por la ciudad, que culminó con la celebración de una misa en la Parroquia de la Inmaculada a las 20.00 horas.
Según adelantó, mañana miércoles volverá a la ciudad para visitar la Parroquia de la Santa Cruz, reunirse con los mayores del piso tutelado 'San Prudencio', visitar a los Franciscanos y compartir el almuerzo en el Monasterio de Santa María la Real. Por la tarde, visitará a las hermanas de la caridad y finalizará con una misa a las 20.00 horas, en la Parroquia de la Santa Cruz.






