
MINERÍA EN LA RIOJA
Ese dibujo abarca unas diez hectáreas de terreno, y forma parte del total de 109 hectáreas de explotación minera que se restauraron en La Rioja durante 2007. «En esta comunidad, prácticamente todas las explotaciones son al aire libre, y anteriormente muchas quedaban abandonadas según se dejaban de usar, con el impacto ambiental que ello conllevaba», explicó ayer Antonio Padró, jefe del Servicio de Ordenación del Territorio, durante la visita institucional que la consejera de Medio Ambiente, Aránzazu Vallejo, realizó a El Prado.
La intervención de 'rellenar el hueco', ejecutada por la empresa Iberplaco, explotadora del terreno, implica un proceso con diversas fases, incluyendo el relleno con diversos materiales (entre ellos, parte de los antes extraídos y otros orgánicos como estiércol), perfilado y tapado con vegetación autóctona, según explicó Padró. Concretamente, la restauración citada arrancó en 2004 y concluyó dos años después, y supuso un gasto de 150.000 euros.
8,4 millones de aval
La restauración «es una medida obligatoria para las empresas explotadoras de minas, ya que la licencia de explotación exige además un plan de este tipo y un aval para hacerlo frente», señaló ayer Luis García del Valle, director general de Política Territorial del Gobierno de La Rioja.
Según concretó, en 2003 estos avales sumaban 1,8 millones de euros, mientras que el año pasado abarcaron 8,4 millones. Asimismo, el Ejecutivo riojano «ha desarrollado diversas iniciativas para potenciar el sector en el ámbito de la restauración». Entre ellas, cabe resaltar el rediseño de la metodología para el cálculo de los avales, el Plan Director de las Actividades Mineras, el Manual de Buenas Prácticas en Restauración o las Directrices de Ordenación Minero Ambiental.






