
El presidente de Irán junto a Ban Ki-Moon Secretario General de Naciones Unidas. /ARCHIVO
Denuncia la oposición de Occidente al desarrollo tecnológico de Irán
La ceremonia marca el primer aniversario del anuncio por el propio Ahmadineyad de la producción por Irán de combustible nuclear a nivel industrial y del enriquecimiento de uranio, haciendo caso omiso de las presiones internacionales para que Teherán suspenda sus actividades atómicas.
"Las grandes potencias ejercen todo tipo de presiones para privar a Irán de su derecho a acceder a la tecnología nuclear, pero el pueblo iraní ha hecho fracasar todos los planes" de Occidente, ha dicho el mandatario iraní. También ha reiterado que para Teherán "el dossier nuclear ya está cerrado", en alusión a que la República Islámica no suspenderá el enriquecimiento de uranio, una materia de doble uso, militar y civil.
Por otro lado, ha condenado la política de EEUU hacia Oriente Medio y considera que Washington empleó los atentados del 11-S como pretexto para invadir Afganistán, "donde murieron centenares de miles de personas, y luego ocuparon Irak y mataron a un millón de personas".
Ahmadineyad pedía a los iraníes "unidad" y "vigilancia" para hacer frente a los "enemigos", ante la oposición de Occidente al "desarrollo tecnológico" de la República Islámica. Además, ha reiterado que la tecnología nuclear y el enriquecimiento de uranio, una materia de doble uso, militar y civil, son un "derecho legal del pueblo iraní", y que esta nación "no renunciará a sus derechos".
"La conversión de Irán en un Estado nuclear es el primer paso en un largo camino que llevará a nuestro país a un alto lugar en el mundo", ha declarado el Presidente iraní en Natanz en el marco de la celebración en Irán del Día Nacional de Energía Atómica.
Los "enemigos se esforzarán por impedirnos el acceso a nuevas tecnologías", pero que "el mantenimiento de la unidad y la obediencia al líder supremo (iraní, el ayatolá Ali Jamenei) es la llave de la victoria" ha concluido Ahmadineyad.
El apoyo de Rusia y la crítica de Francia
El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, ha calificado de "peligroso" el plan anunciado por Irán y ha advertido de un reforzamiento de las sanciones, si éste sigue haciendo caso omiso a las demandas de la comunidad internacional.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha asegurado que Irán no se ha salido "ni un ápice" del Tratado de No Proliferación (TNP) al anunciar el comienzo de la instalación de 6.000 nuevas centrifugadoras de enriquecimiento de uranio.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha informado de que las 6.000 centrifugadoras nuevas que Irán instala en Natanz (centro) pertenecen a una nueva generación, y son mucho más capaces que las 3.000 que este país tiene ya en esa central atómica.
"Hoy día hemos probado nuevas máquinas para el enriquecimiento de uranio, y cada una de ellas tiene una capacidad cinco veces superior a las centrifugadoras actuales", ha confirmado Ahmadineyad en un discurso con ocasión del llamado 'Día Nacional de la Energía Atómica'.
El Presidente no ha desvelado detalles sobre las nuevas centrifugadoras, pero sí ha confirmado que "las pruebas sobre su éxito finalizarían, Dios lo quiera, en tres meses".
"La instalación de 6.000 centrifugadoras nuevas es un paso simple si lo comparamos con la importante experiencia técnica que han obtenido nuestros expertos" en el ámbito nuclear, ha añadido, mientras insiste en que el acceso a la tecnología nuclear pacífica es "un derecho natural del pueblo iraní", al que éste "no renunciará".
Para Ahmadineyad, "el caso nuclear de Irán es el acontecimiento político más importante de la historia contemporánea, cuyo efecto no se limita a la geografía de Irán o de la región". "Nuestros logros científicos son muy grandes en cuanto a la cuestión de la aleación, los cálculos justos y el empleo de nuevos métodos (..) hoy día nadie puede quitar la tecnología nuclear de las manos de los iraníes", ha aclarado.
Un "país nuclear"
Fuentes diplomáticas y comentaristas en Teherán pronostican que la instalación de las 6.000 centrifugadoras finalizará en marzo o abril de 2009, al inicio del próximo año iraní. También opinan que con esta medida, con la que la República Islámica puede tener 9.000 centrifugadoras dentro de un año, el régimen de Teherán intenta poner a la comunidad internacional ante un hecho consumado, presentando a Irán como un "país nuclear".
Irán, que insiste en que su programa es pacífico, había asegurado que su objetivo es elevar a 50.000 el número de centrifugadoras en Natanz y rechaza la propuesta de Occidente que le ofrece incentivos económicos para que abandone el enriquecimiento de uranio.
La ONU, contraria a su programa nuclear
El anuncio del mandatario iraní ha sido condenado por EEUU, cuyo embajador ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Gregory Schulte, considera que la actitud de Teherán "demuestra la clara intención de violar más todavía las exigencias del Consejo de Seguridad de la ONU".
Schulte ha asegurado que esta actitud "no le aportado a Irán respeto internacional, sino más bien creciente censura y sanciones", en alusión a las tres resoluciones aprobadas en los últimos dos años contra Irán por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Las tres resoluciones exigen que Teherán suspenda sus actividades del enriquecimiento de uranio, que EEUU y la Unión Europea sospechan que tiene fines militares, aunque los iraníes aseguran que su objetivo es pacífico.