Las exposiciones universales tienen lugar una vez cada cinco años. Entre una y otra suele desarrollarse otro evento que obtiene la categoría de internacional, que no mundial. Es el caso de la muestra que abrirá sus puertas en Zaragoza el próximo mes de junio y que estará dedicada al agua y al medio ambiente. En ella participarán la mitad de países que en la cita china.
Este tipo de eventos está organizado por la Oficina Internacional de Exposiciones (OIE). Con sede en París, su comité directivo participa en la selección y el análisis de las diferentes candidaturas. Una vez decidida la sede, los anfitriones preparan un amplio programa de actividades, en el que colaboran multitud de organismos internacionales.
Por ejemplo, en el jurado que otorgó su visto bueno a Bilbao participaron expertos de la Unesco, del Banco Mundial, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) o de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entre otros.
El principal aliciente para un participante en una exposición universal es fomentar el Turismo en su país. Todas las naciones tratan de mostrar sus encantos y seducir a los visitantes. Pero, además, el evento tiene un gran impacto empresarial. Muchas corporaciones aprovechan el escaparate para darse a conocer o cerrar negocios.
«Buena práctica urbana»
La delegación de Bilbao no viajará sola a Shanghai. Barcelona, Madrid y Santiago de Compostela también estarán presentes. Al igual que la villa, la ciudad condal mostrará su extraordinaria transformación urbanística y social. La capital de España, por su parte, ha sido seleccionada para participar por un proyecto pionero en la edificación de viviendas sostenibles, mientras que la urbe gallega ha sido considerada todo un ejemplo de recuperación de un casco histórico. Todas ellas se ubicarán en el Área de Mejores Prácticas Urbanas.
Además de en Zaragoza este año y en China en 2010, las próximas exposiciones del OIE se desarrollarán en la ciudad coreana de Yeosu (2012) y en Milán (2015).





