
Todo empezó con el reconocimiento médico. «Me preguntaron por mis aficiones y le enseñe la web con mis trabajos al médico de la empresa. Me sugirió presentar un proyecto y hemos llegado hasta aquí», aclaró el autor.
Varas está satisfecho de las reacciones de sus compañeros. «Alguno me ha dicho que he plantado un trozo de hierro en el suelo y ha crecido un árbol», explicó.
El escultor trabaja en sus próximos proyectos: una escultura en una de las rotondas de su barrio y en un libro «donde la curva vence a la línea recta».









