Competición castigó la acción de Raúl Sánchez en función de un acta que apuntaba incluso hacia una sanción mayor. El árbitro, Carlos Del Cerro Grande, explicó en su redacción que el ariete alavesista vio la cartulina roja por «golpear a un contrario con su codo en la cara, teniendo a éste por objeto, estando el balón fuera del juego». El organismo sancionador castigó, en cualquier caso, al futbolista por «producirse de manera violenta» y no por una agresión, que podría haber acarreado un castigo superior.
Coromina, a Apelación
Por otra parte, Competición no atendió ayer los recursos presentados por el Alavés para retirar las tarjetas amarillas que Coromina y Sergio Rodríguez vieron en el duelo frente al Eibar. No obstante, el club acudirá a Apelación en el caso del defensa, que suma cuatro. El Alavés sostiene que Coromina tocó el balón en una jugada que el colegiado reflejó como derribo de un contrario.
El club tratará de reducir la lista de futbolistas apercibidos de sanción por tarjetas, que en estos momentos es de siete: Calderón, Gaspar, Pablo Casar, Coromina -es decir, toda la defensa-, Gabri, Toni Moral y Mena. Apelación dictaminará mañana.





