
-¿Un segundo entrenador con funciones de titular, por lo menos sale más en los medios?
-Hago lo mismo que al principio de temporada. Por una serie de circunstancias me toca a mí estar en el banquillo. Sin embargo, no es agradable porque me encantaría que Agustín pudiera hacer su labor en el banquillo.
-¿Al menos le estará sirviendo para adquirir experiencia?
-Visto así es verdad, pero a nadie le gusta que esto ocurra, pero si hay que hacerlo... Para eso está el segundo, para cuando el titular no lo puede hacer. Es una faceta más y hay que ejercer como tal porque en el campo soy el representante del equipo.
-Al principio, ¿le costaría?
-Cuesta adaptarse porque no es lo mismo hablar ante los medios después del partido siendo jugador que entrenador
-Habrá que cuidar las palabras.
-Cuando eres jugador, utilizas la ducha para desahogarte de todo y cuando sales ves el partido con otra perspectiva, pero como entrenador, no hay ducha, hablas con los medios nada más acabar. Además, los primeros días nos jugábamos mucho. Creo que no es una cuestión de no estar acostumbrado, sino por la propia excitación que produce el partido en sí. Cuando vas a hablar no has soltado esa adrenalina.
-¿Y durante la semana, qué hace?
-Ayudo en lo que puedo a Agustín, pero me encargo de la estrategia, sobre todo, ofensiva. Pero aquí todos somos uno y todos sumamos, desde López Pérez, en el apartado físico, hasta Raúl Llona, con los porteros. Agustín hace un trabajo espectacular y nos da libertad para añadir opiniones que sean complementarias.
-Todos para uno.
-El caso es que el equipo salga beneficiado. Aquí todos aportamos, siempre lo que nos deja Agustín, que nos da plena libertad para expresarnos.
-Y luego que la plantilla lo admita.
-Eso es lo de menos porque esta plantilla ha demostrado una profesionalidad fantástica. Gracias a los jugadores, todos los problemas que están sucediendo, lesiones y otras cosas, han sido más llevaderas. Saben que ante unas circunstancias negativas sólo queda dar el máximo posible.
-¿Qué falló con Setién?
-Es un entrenador con una personalidad marcada. Le gusta jugar con el balón, pero las cosas no salieron como se pensaban.
-¿Qué diferencias hay entre Setién y Abadía?
-La principal es el conocimiento que tiene Agustín de la categoría. La buena sintonía se ha mantenido siempre desde el principio. Es difícil saber cuál ha sido la clave para que ahora no estemos abajo y antes nos costaba salir.
-Esa sintonía de la que habla, la destacó Setién el día que se marchó.
-Con todas las circunstancias en las que nos hemos visto envueltos, hubiera sido imposible salir adelante si no somos todos una piña. El entrenador no está solo, hay gente que estamos con él, que ayudamos cómo podemos en beneficio siempre del Logroñés.
-Ahora sólo queda rematar la faena logrando la salvación.
-Tenemos dos partidos seguidos en casa y este domingo nos jugamos mucho. Espero que la afición nos siga apoyando y que sepa que como club nos jugamos mucho; tanto el Balsamaiso por la mañana como el Logroñés por la tarde.
-Una afición, de diez.
-O más. Es espectacular el apoyo que tenemos. Nos llevan en volandas. El cuerpo técnico da continuidad a los jugadores y éstos tienen un hermanamiento perfecto con la grada.





