No es tarea fácil. En cuanto surgen las primeras críticas de la oposición, el candidato a presidente arremete contra el PP diciéndole que «la responsabilidad es una palabra que habitualmente no está en sus labios». Y lindezas así. Será difícil remar en la misma dirección si Zapatero llama a la crisis económica «desaceleración», al endeudamiento familiar lo llama «dificultad de crédito» o al parón de la construcción lo bautiza como un sector «sujeto, hoy, a un acusado ajuste». Pero éste es el guión. El gobierno en su papel optimista y la oposición, señalando los fallos aunque, quizás, en esta legislatura -habrá que verlo-, el gobierno no les vaya a llamar «antipatriotas» por ello.
Uno de los vicios de forma que debe superar, todavía, Zapatero es asumir que los ciudadanos le han votado para gobernar pero no para hacer oposición a la oposición. Durante la pasada legislatura ya abusó de esa costumbre. Y ayer, en su 'cara a cara' con Rajoy le volvió a traicionar el subconsciente cuando, visiblemente molesto, le reprochó al presidente del PP que no hubiera presentado ninguna propuesta, lo que motivó la respuesta irónica de su opositor, recordándole que ya le gustaría estar en su situación pero a quién le corresponde gobernar es a Zapatero.
Hay que entenderle al candidato a presidente. Ha dirigido este país, durante cuatro años, con una oposición inexistente; de tan bajo perfil político que le gustaba esa situación tan cómoda. Y ayer, cuando el PP citaba los números negros de nuestra economía (manejados por el propio ministro de Industria o el Ico) Zapatero se mostraba contrariado.
Tampoco va a ser fácil para Rajoy desprenderse de la imagen de la negativa permanente del PP. Ayer se mostró como el abanderado del espíritu de los pactos. Lo cierto es que su historia en otras legislaturas, lo avalan. Pero en política antiterrorista van a tener que fajarse los dos, dejando la demagogia a un lado. Suena políticamente correcto sellar un pacto antiterrorista entre todos, como propone Zapatero, pero el PP ve contradictorio que dicho acuerdo se extienda a partidos nacionalistas que no buscan la derrota de ETA. Tendrán que hablar más claro.
t.etxarri@diario-elcorreo.com







