8. Rakocevic. No se anduvo con chiquitas. Mostró a sus imberbes compatriotas cómo se las gasta un veterano. Eso sí, lo pasó bastante mal en el emparejamiento con Tripkovic. Foco anotador en los cuartos impares.
33. Mickeal. Desacompasado en el arranque, se reencontró tras el intermedio. Tirando de su particular estilo causó estragos en el bando rival con su tiro de larga y media distancia aparte de sus penetraciones. Puso la puntilla.
12. Teletovic. Velickovic volvió a sorprenderle más de la cuenta. Aún así trató de reivindicarse durante la segunda mitad con su pericia desde la línea de 6,25 metros.
45. McDonald. Sufrió al mejor Pekovic en la salida, se cargó pronto de faltas y no retornó al primer plano hasta el último tiempo. Eso sí, se tomó cumplida venganza al cargarle con la cuarta y dejarle prácticamente inutilizado.
21. Splitter. ¿Para cuando un monumento en tributo de este chico? Se pegó con Pekovic por cada centímetro cuadrado. Puntal en el despegue baskonista. Acabó derrengado.
5. Prigioni. Tercera opción de Spahija a la hora de relevar a sus compañeros, puso orden y corazón. Templó nervios, encendió al público y mandó. Eso se llama experiencia.
9. Vidal. Recibió el mejor regalo en el día de su cumpleaños. Ofreció lo que se le exige; actitud. Sorprendió a propios y extraños en un par de bandejas con truco incluido.
15. Singleton. Inédito en ataque, trató de sumar en defensa para los intereses del Baskonia.
13. Jasaitis. Apenas fue utilizado, como viene siendo norma en las últimas fechas. Entró al final del primer cuarto y jugó buena parte del segundo. No volvió a escena. En parte por el acelerón que pegó Mickael, el jugador con el que comparte los minutos.





