
El titular de Hacienda abordó ayer en las Juntas Generales, a preguntas del PP, los efectos que puede tener en el territorio la coyuntura mundial, dominada por la incertidumbre que marca los mercados internacionales. Cimiano opinó que el sector industrial será el «motor» de la economía alavesa, ante los problemas que sufrirá la construcción, donde «todo apunta a que se destruirá empleo» como consecuencia de la crisis inmobiliaria. El diputado admitió que la «desaceleración» será «intensa» en este sector mientras las previsiones apuntan, en cambio, a que los servicios mantendrán una tasa de crecimiento que ronde también el 3%.
Aguantan los coches
En conjunto, la economía alavesa podrá crear puestos de trabajo este año, aunque de forma ya «más moderada», por lo que es «posible que no se logre absorber» a todos los nuevos demandantes de empleo, apuntó Cimiano.
En los mercados exteriores, la Diputación espera una moderación en el incremento de las importaciones mientras que las exportaciones, que se dirigen fundamentalmente a Europa, tendrán un resultado similar al de 2007, cuando crecieron por encima del 6%. A preguntas del popular Javier de Andrés, el diputado aseguró que en el sector de la automoción -cuyo peso en fundamental en la provincia por la presencia de Mercedes Benz y Michelin- no se prevé por el momento una desaceleración y sus decisivas exportaciones «no se están viendo afectadas» por la crisis económica
El responsable foral señaló que es previsible una peor evolución del consumo privado como consecuencia de la menor creación de empleo, los elevados tipos de interés, el comportamiento de los precios y la incidencia de la incertidumbre en la confianza. No obstante, Cimiano apuntó que los actuales tipos de interés podrían impulsar la recuperación de las tasas de ahorro.
El titular de Hacienda aludió también a las previsiones de recaudación y avanzó que contempla una evolución ligeramente inferior en los impuestos directos. Sin embargo, la explicó por el impacto que sobre el Impuesto de Sociedades y el IRPF van a tener las reformas aprobadas. Así recordó que el tipo de gravamen para las sociedades ha bajado del 32,6% al 28%. Admitió que las dificultades económicas pueden marcar, en cambio, una «cierta tendencia a la contención» en el IVA, pero señaló que resultará difícil concretar esa posibilidad hasta el próximo mes de mayo.





