-Escribir en un papelito diez cosas que sé que le gustarían a mi pareja. Por ejemplo, el beso matutino, aunque el otro día decía una señora: 'coño. es que me da el beso a las 7 de la mañana y me despierta. Y está el otro caso, quien lo daba siempre, un día se le olvidó y la mujer lo reclamó . 'Oye, mi besito '. Ya lo has fidelizado, ya es una costumbre que aprecia.
-Lo de de llevar el desayuno a la cama siempre fue efectivo.
-Cuántas veces ha llevado uno el desayuno a su mujer y ha dejado de hacerlo! . ¿Hazlo otra vez!.
-Funciona el efecto sorpresa. Esa comida preparada sin avisar.
-Mejora la relación, pero, eso, es un efecto sorpresa y es de vez en cuando. Lo que mejora las relaciones es no dejar los calzoncillos tirados en el cuarto de baño todos los días. O no cambiar el rollo del papel higiénico. Pequeñas cosas que no tenemos en cuenta, pero que luego debe hacer la que viene por detrás.
-Los hijos a veces son autores de la bronca de la pareja.
-Pero ahí la pareja debe estar de acuerdo en la estrategia. Cuántas veces en los colegios que reciben a padres para hablar de sus hijos, y los propios padres discuten. ¿Coño, poneros de acuerdo!.






