
El plan de seguridad laboral y salud es un documento obligatorio para ejecutar cualquier obra pública. El texto concreto elaborado para los trabajos de reforma de la plaza fue aprobado el 1 de junio de 2007. «Evitar los daños a personas ajenas a la obra y evitar la ocurrencia de accidentes e incidentes durante la ejecución de los trabajos» es su principal objetivo, según el documento, al que ha tenido acceso este diario.
Sin embargo, algunas de las medidas preventivas que deben garantizar la seguridad de trabajadores y peatones no se cumplen. El plan indica, en primer lugar, que el cierre perimetral será con vallas opacas en cada zona de actuación, y hace tiempo que han desaparecido. Las actuales barreras dejan espacios abiertos y son diáfanas. El segundo punto es el que obliga a señalizar la obra desde las calles adyacentes. Ni desde la Herrería y las demás arterias gremiales, ni desde la plaza del General Loma, ni desde Postas hay indicativos de los trabajos.
Balizas luminosas
Otro punto que se refiere a la señalética es que se deben colocar carteles informativos y prohibitivos suficientes durante la ejecución de las labores. Hay pocos y mal instalados, según se podía comprobar ayer mismo a simple vista. El cuarto aspecto del plan se refiere a la obligación de mantener durante la noche señalizados mediante balizas luminosas los desvíos o las vallas.
Un quinto punto que las empresas parecen saltarse de forma sistemática es el de mantener las zonas de paso limpias de escombros y polvo. Ayer por la tarde, era posible ver viandantes sorteando restos de obra en medio de las áreas de paso. El sexto aspecto al que obliga el plan de seguridad y salud es que tanto la caseta como los acopios y los materiales que se dejan a pie de tajo deben estar vallados, algo que tampoco se cumple.
La reforma de la plaza volverá a ser hoy actualidad con las explicaciones que dará la concejala de Urbanismo, Marian Gutiérrez, sobre el accidente mortal que sufrió Emilia Grisaleña tras tropezar con una manguera o un «cable».









