DESCONGESTIÓN
Hasta hace un año se trataba de un callejón de 960 metros de longitud y dos direcciones, con entrada al inicio del polígono industrial. Apenas se utilizaba porque acababa en fondo de saco. Hoy es una calle urbana de cuatro carriles, con aceras iluminadas por 42 farolas y 190 huecos de aparcamiento en línea en los bordes de sus calzadas. La inversión ha sido de 2,8 millones de euros.
El Consistorio quiere además que esta calle enlace con los barrios de Ariznabarra y San Martín a través de la nueva zona urbana de Zabalgana. Pero eso no va a ser posible durante unos meses a causa del cierre provisional de la avenida de las Naciones Unidas. Unas obras de edificación de viviendas en el borde de esta importante arteria limitan la circulación en su tramo final, justo donde debe enlazar con Las Arenas.
Con todo, la doble calzada de esta calle aledaña a Mercedes supone una importante mejora. Hasta ahora, el único acceso a Júndiz, aparte del de Los Huetos, era el de la N-102, por el sur del polígono, pero este recorrido apenas desvía tres millares de los 30.000 vehículos que acceden a Júndiz o salen de la ciudad a través del polígono.
200 camiones
Ahora sí se ha proporcionado un importante desahogo a la congestión de tráfico que sufría la zona. Y es que este desdoblamiento de la calle permite el acceso directo a la fábrica Mercedes de los 200 camiones que abastecen cada día a la zona logística de la factoría. Hasta ayer sólo podían entrar por la Avenida de los Huetos. A partir de ahora lo harán por la ronda periférica de Zabalgana que se abrió al tráfico hace un año.
La vieja calle, denominada antes con el nombre de una ciudad alemana, fue unida en 2005 a la urbanización primaria de Zabalgana, pero su capacidad fue considerada insuficiente por el Ayuntamiento como entrada alternativa a Júndiz. Por ello decidió encargar la obra para desdoblarla a finales de 2006.









