
La plaza la Maestranza carece de megafonía. Los avisos y medidas de emergencia se comunican en cartelas escritas con tiza o rotulador que un empleado exhibe desde el callejón. Un primer cartel anunció a las seis y media, hora prevista de festejo, que el inicio de la corrida se demoraba media hora. Justo antes descargó sobre Sevilla un chaparrón. Pero enseguida salió el sol. Las previsiones meteorológicas eran de vientos racheados y posibilidad de chubascos esporádicos.
Antes de cumplirse la media hora de plazo, un empleado paseó una tablilla que anunciaba la suspensión definitiva. Este segundo anuncio fue recibido con bastantes protestas. El empleado tuvo que ser escoltado por policías de retén. Al parecer, las cuadrillas trataron de impedir por la fuerza su salida. Los toreros querían torear e hicieron gestos bien visibles de sus intenciones.
Los tres matadores decidieron emplazarse en el mismo anillo del ruedo. Hasta ahí llegaron enseguida los nueve banderilleros de cuadrillas. Un retén de seis policías antidisturbios hizo su aparición de inmediato. Debieron de persuadir a los banderilleros, que se retiraron a la puerta de cuadrillas. Los tres espadas tardaron todavía diez minutos en deponer su actitud.
El piso de plaza estaba pesado y ligeramente encharcado. Las trombas de agua caídas durante las últimas 72 horas en Sevilla, que provocaron la suspensión de los festejos del martes y miércoles, dejaron huella visible en el ruedo. .
Nunca en la historia de la Feria de Abril de Sevilla se habían llegado a suspender tres corridas consecutivas. Tanto el martes como el miércoles se habían agotado las entradas en taquilla.
La borrasca habrá remitido del todo hoy, según las previsiones. Con toros de Juan Pedro Domecq están anunciados Curro Díaz, El Cid y Miguel Ángel Perera.







