
Nada ni nadie es capaz de eclipsar a Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ron Wood sobre el escenario, y Scorsese lo entiende de tal manera que pese al retrato poco inocente y descarnado que las cámaras ofrecen de los angulosos y machacados rostros de «la banda de rock más salvaje de la historia», termina por emerger la fuerza que explica el porqué de su indiscutible dominio de la escena musical durante más de cuarenta años. Es por ello que el director italo-americano no duda en echar manos de 'flash-backs' e imágenes de archivo para conducirnos violentamente a un presente en el que no parece que la edad haya puesto fin a un pacto que certifica que los Rolling Stones, son y seguirán siendo, por mucho tiempo, «sus satánicas majestades».
'Shine a Light' es, en definitiva, un brillante documental en el que Scorsese ha sabido capturar el alto voltaje que desprende un Mick Jagger -'showman' a tiempo completo-, hecho por y para adoradores de una banda de rock que ha puesto la banda sonora a las vidas de casi tres generaciones.







