
«Y más cuando es Pablo -agregó el de Estella-. El año pasado también tuvo una lesión, y ahora parece que no va a jugar en lo que resta de temporada. Me duele. Lo que tenemos que hacer es apoyarle y brindarle el triunfo, el posible triunfo, del domingo (frente al Deportivo, en Riazor, a partir de las 17 horas)». Prosiguió Koikili Lertxundi: «Es un fastidio. Va a estar mucho tiempo sin poder jugar», suspiró el lateral de Otxandio; «las lesiones le están trayendo de cabeza los últimos años. Es una faena, tanto para nosotros como para él».
Los lamentos se escucharon horas antes de que el Athletic informara de que la intervención en el tobillo derecho de Orbaiz, practicada por el doctor Mikel Sánchez en la Clínica USP La Esperanza de Vitoria, se completó «sin complicaciones». «El postoperatorio transcurre con normalidad. Y si todo sigue así, mañana (por hoy) será dado de alta a su domicilio», precisaba el parte médico del club.
Orbaiz, que empezará el lunes el proceso de rehabilitación, no llegará a tiempo para iniciar la pretemporada este verano. Hasta agosto no podrá jugar el pivote, al que la mala suerte le ha perseguido. En la temporada 2002/2003, en Santander, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Se volvió a destrozar esta articulación, pero la derecha, en diciembre de 2006, en un partido frente al Madrid. En el Bernabéu, si Caparrós lo considera oportuno, volverá Gurpegui, su sustituto.





