
El vehículo pesado se llevó por delante varios bloques de hormigón. Por fortuna, no hubo que lamentar heridos. Tras el siniestro, se produjo un «importante» atasco en la zona, según informó el departamento de Interior. La Ertzaintza tuvo que desviar por ello el tráfico por la N-1, en sentido Miranda de Ebro.
La normalidad no se recuperó hasta casi la una de la tarde. Y es que fue necesaria la intervención de una gran grúa para retirar de la calzada al vehículo, un camión de marca Man equipado con un semiremolque. Además, fue necesario volver a colocar en su sitio los bloques de hormigón afectados.
Poco antes de que se produjese este accidente, sobre las seis y diez de la mañana, otro camión hizo la tijera en la carretera N-240, a la altura de la localidad vizcaína de Zeanuri, y quedó atravesado en la vía, lo que obligó a cortar al tráfico el puerto de Barazar.
Paneles informativos
Si bien el siniestro se produjo en Vizcaya, sus efectos se dejaron notar en Álava. No en vano, la N-240 conecta la localidad vizcaína de Amorebieta con Legutiano. Precisamente, la Ertzaintza tuvo que desviar la circulación por la A-623, que une este municipio con Durango a través del puerto de Urkiola.
En diversos puntos, la Policía Autónoma colocó paneles de información para dar cuenta del percance y evitar retenciones. La normalidad se recuperó a las nueve de la mañana, después de que una grúa retirase el vehículo.
La Policía Local denunció el jueves a un hombre de 30 años por amenazar a un agente. Al parecer, el joven había estacionado incorrectamente su coche en la calle Andalucía y se encaró al guardia cuando éste le pidió la documentación. La Guardia Urbana denunció a dos menores por intentar robar con una navaja a una mujer.









