Para Vicente Bellver, sin embargo, las propuestas del hasta ayer todavía ministro «están desacreditadas». Damián García Olmo, por su parte, señaló que, al margen de las diferencias científicas, se alegró mucho de su nombramiento ya que «evidentemente, es muy fácil entendernos con él».
No obstante, el principal problema de muchos políticos, a juicio de García Olmo, es que «prometen que se van a poder curar enfermedades que no se pueden curar; es un problema ético de primer orden».






