Aprecio sin embargo que ese fondillo de realidad respecto a nuestra particularísima forma de ser sufre luego una magnificación enorme en según qué supuestos. Quizá sea la consecuencia de un desconocimiento real sobre nuestra realidad cotidiana. Hay cientos de ejemplos. Como los tópicos sobre la pasta. Por supuesto que se trata de una comida básica en la dieta de cualquier italiano, pero luego hay una riquísima variedad aparte de tan sabroso manjar. Aquí entran en juego, como en muchos otros aspectos, el papel que ejercen los medios de comunicación. Ellos, al fin de al cabo, son los encargados de interrelacionar a los diferentes países. Nos dan una visión de lugares por los que no podemos pasarnos a diario. Su filtro es fundamental para la imagen posterior de unos y otros.
Y a veces, este canal vital hace lo que le da la gana. ¿Lo que le da la gana? Sí, porque muy a menudo prima lo que interesa ofrecer en cada momento sobre lo real. A partir de esa visión sesgada es donde pueden torcerse algunos tópicos, crearse otros bastante alejados de la realidad y hasta falsearse del todo los que podrían parecer de lo más comunes. Pero no se preocupen porque sucede exactamente lo mismo si preguntan a un italiano sobre España. En el imaginario transalpino, su país sería lo más parecido al paraíso. Y aunque este maravilloso país se acerca muchísimo, ni qué decir tiene que los paraísos no existen. Todos los lugares tienen su encanto y sus problemas por resolver.
* Sergio Scariolo es actualmente entrenador del Unicaja de Málaga y reside en España desde 1997.







