
El presidente del partido comunista de Nepal (Maoista), Prachanda, celebra los primeros resultados electorales que le otorgan la victoria./ AP
Prachanda puede ser el primer presidente de la República de Nepal
El antiguo líder de la guerrilla maoísta de Nepal Prachanda ha pasado de una década escondido en la jungla a perfilarse como el primer presidente de la República de Nepal .
Pushpa Kamal Dahal, más conocido por su nombre de guerra Prachanda, no oculta su deseo de sustituir al rey Gayendra como futuro jefe del Estado nepalí.
Si se confirma la aparente victoria de los maoístas en las elecciones del jueves pasado, el "fiero" se sentirá aún más fuerte para imponer una República de corte presidencialista en Nepal .
Antes, la Asamblea Constituyente que salga de los comicios debe ratificar el acuerdo de abolición de la monarquía reflejada en una resolución parlamentaria de diciembre de 2007. Prachanda forzó esa resolución, que priva a la Asamblea de la decisión principal de una constituyente, pero que evitó que el proceso de paz descarrilara.
La aparente victoria de su partido le hace mas fácil convencer al resto de fuerzas políticas de que la nueva República sea de corte presidencialista.
Nacido hace 54 años en el seno de una familia hindú de casta alta, pero con pocos recursos económicos, Prachanda empezó su carrera como profesor de ciencias en la enseñanza secundaria.
La política, sin embargo, le tiraba mas ("ya entonces discutíamos todo lo que había que cambiar, hablábamos de la pobreza, de la corrupción") y en tres años abandonó su primera carrera, según recordó en la entrevista.
En 1991, cuando se celebraron las segundas elecciones tras la restauración de la democracia en Nepal , el partido maoísta obtuvo un pobre resultado y se situó como la tercera fuerza política.
Un lustro más tarde, Prachanda optaba por la lucha armada y la clandestinidad. Su ideario, conocido como el sendero de Prachanda, se inspiró en la guerrilla peruana de Sendero Luminoso y en Mao y su Revolución Cultural.
Tantos años clandestinidad rodearon a Prachanda de un aura mítica, pues apenas había fotografías suyas de juventud con un rostro que le identificara.
Sus maneras son suaves, su discurso adquiere un tono didáctico y cuando se explica ante "las masas" lo hace como un profesor, con una querencia por los símiles como el que le llevó esta semana a comparar la Asamblea Constituyente con un bebé nacido tras un costoso embarazo de diez años (de guerra).
El líder de la oposición dimite
El secretario general del Partido del Congreso Nepalí-Unido Marxista Leninista (CPN-UML), Madhav Kumar Nepal , ha decidido que presentará su dimisión por el fracaso en las elecciones a la Asamblea Constituyente nepalí, dijo hoy una fuente del partido.
Un miembro del comité central del CPN-ULM, Raghuji Panta, aseguró en declaraciones a Radio Nepal , recogidas por la agencia NepalNews, que Kumar ya ha tomado esa decisión.
"Estamos de acuerdo con el espíritu de la decisión, pero le hemos sugerido que haga el anuncio formal solo después de que se conozcan los resultados de las elecciones", agregó Panta.
En su primera prueba en las urnas desde 1991, la antigua guerrilla maoísta de Nepal encabeza el escrutinio del voto de las
elecciones del jueves, un resultado que supera los pronósticos y confirma el profundo deseo de cambio de los nepalíes.
Pese a los 13.000 muertos durante la década de guerra que siguió al levantamiento armado maoísta en 1996, durante la que los guerrilleros fueron acusados de innumerables violaciones de los derechos humanos, el electorado parece haberles otorgado el crédito de la paz.
De momento, la Comisión Electoral sólo ha completado el recuento de votos en 12 de las 239 circunscripciones, y los maoístas han obtenido la victoria en siete, seguidos del Partido del Congreso (NC) del primer ministro Girija Prasad Koirala en tres, y por los marxistas-leninistas en dos.
El recuento continúa
El escrutinio está en marcha en otras 137 circunscripciones, con los maoístas liderando en 69 de ellas, según datos aún muy parciales recogidos por la agencia "Nepalnews" en su página web. De acuerdo con esos datos, el NC encabeza en 27 circunscripciones y el Partido Comunista Marxista-Leninista (UML) en 24.
Tres grupos representantes de la importante minoría "madheshi" de la llanura meridional de Terai van en cabeza en 14 circunscripciones, el izquierdista Partido de los Trabajadores y los Campesinos en dos, y el partido regionalista anti-madheshi lidera en una. Este resultado, que corresponde a 239 escaños elegidos por sistema mayoritario y aún puede alterarse cuando se computen los 335 del proporcional, ha sorprendido a los nepalíes.
Las encuestas previas a las elecciones daban al UML el mayor número de apoyos, seguidos del NC y los maoístas, pero con casi la mitad de los encuestados indecisos. Aparentemente, el voto de los indecisos se ha decantado por el Partido Comunista-Maoísta, que se reincorporó a la escena política a fines de 2006 tras firmar un acuerdo de paz con el Gobierno del NC y sus socios, entre ellos el UML.
Con una participación estimada del 60%, considerada alta para un país que aún vive en el temor y la tensión política, los maoístas parecen haber movilizado buena parte del voto joven, mayoritario en estos comicios. Un 49% de los 17,6 millones de votantes tiene menos de 35 años y anhela prosperidad, para no tener que seguir el camino de los cuatro millones de nepalíes que trabajan en el extranjero.
Los resultados no sorprenden al partido maoísta
En los comicios de 1991, los maoístas habían quedado terceros. "Los resultados reflejan un rechazo a las políticas anticuadas del Partido del Congreso y el UML, de las viejas caras que han estado en el poder durante más de una década", según el analista político Deepak Thapa.
Los maoístas se niegan, sin embargo, a aceptar que su empuje en las urnas haya sido una "sorpresa". "No era inesperado. Es (un resultado) natural", declaró a la prensa el portavoz del partido, Krishna Bahadur Mahara. El voto refleja "un apoyo al eslogan por un nuevo Nepal , es un voto por un cambio total", ha explicado, para defender que el suyo es un "partido democrático" pese a que las suspicacias que despierta.
Los maoístas, sobre todo su liga juvenil, han protagonizado numerosas agresiones e intimidaciones a votantes durante la campaña, aunque también han sufrido la mayoría de las 23 víctimas en los enfrentamientos. Para Thapa, si los maoístas finalmente se alzan con la victoria, el futuro se presenta "incierto" porque "sus políticas no están muy claras". "Tendrán que darse cuenta de que el apoyo (en las urnas) no procede sólo de su militancia, sino de otras clases y partidos". Ese voto "prestado" debería llevarles, "a moderar sus políticas para cumplir con los deseos de todos los electores que los han apoyado".