La Sección Primera del Constitucional, encabezada por la presidenta María Emilia Casas, decidió rechazar por unanimidad el recurso de amparo que ASB interpuso contra la prohibición del Supremo. Los magistrados ni siquiera admitieron a trámite la demanda «por no apreciar en el recurso la especial trascendencia constitucional» a que obliga la ley para que el tribunal pueda entrar a discutirlo.
La denegación del amparo agota los recursos y a los afectados sólo les queda, como última opción, la impugnación de la resolución ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
El Supremo dio por buenos en su sentencia todos los argumentos de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado contra la inscripción de ASB y ratificó la medida cautelar tomada dos meses antes por el Ministerio del Interior, que ya había congelado la entrada de la formación independentista en el registro de partidos ante la sospecha de sus vínculos con la ilegalizada Batasuna.
El alto tribunal señaló en su resolución que en el proceso se acumularon pruebas «de gran relevancia y suficientes» para demostrar que ASB no era más que una copia de Batasuna. La primera es que las tres promotoras, Marije Fullaondo, Joana Regueiro y Tomasa Alejandro, «pertenecen a Batasuna».







