Electronic Arts anda ahora tras Take Two, pero el año pasado le ponía ojitos a Ubisoft. Al éxito de 'Assassin's Creed' le debe la editora francesa haber conjurado una adquisición hostil. Preveían vender tres millones de copias; ya han superado esa cifra y esperan duplicarla. En el mundo de los negocios, cuando un particular acude en tu ayuda se le conoce como el 'caballero blanco'. Altaïr, protagonista de la aventura, viste de blanco, pero no es su oficio el de caballero, sino el de asesino: asesino de caballeros, para más inri.
El juego está desarrollado por el estudio canadiense de Ubisoft, responsable de las últimas entregas de franquicias como 'Splinter Cell' y 'Prince of Persia'. 'Assassin's Creed' toma los elementos de infiltración de uno y la localización exótica del otro para dar forma a una aventura de acción sobre escenarios rutilantes, inspirados en Tierra Santa en tiempos de la Tercera Cruzada.
Una trama de ciencia ficción conecta al protagonista con su último descendiente, un camarero con un turbio pasado (en un bar de chupitos, seguro). Nos enteramos de que los templarios están detrás del Experimento Filadelfia y el Evento de Tunguska. Ya. Se les va un poco la olla. El juego se repite un poco al final, pero en general mola.







