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VIZCAYA
Pasadoscope
13.04.08 -

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Los esforzados promotores del Museo de la Minería no descansan, a pesar de que muchos de ellos están jubilados. Ahora mismo, defienden la permanencia del cráter escalonado de la mina Concha II. El paisaje de la zona minera es el resultado de la acción de los hombres, aunque parezca un paisaje lunar. Hay verdes colinas que son apilamientos de rojo mineral desechado, donde ha crecido la hierba. En cambio, la mina Concha, que tiene doscientos metros de profundidad, y cuya cota inferior está veinte metros bajo el nivel del mar, el punto más profundo de Vizcaya, es un hoyo que ocupa el lugar en el que antes hubo un pueblo elevado. El Gallarta antiguo estaba sobre un ribazo, era 'una pequeña Toledo', como decía el inolvidable pintor Pedro Muñoz Condado, cuyo secreto para pintar las rocas era un tono particular del color violeta.

El Museo de la Minería fue creciendo de abajo arriba, gracias al tesón de sus fundadores, que comenzaron recogiendo tornillos, tenazas, barrenas, taladros Reconstruyeron vagonetas, viejas máquinas Y dieron la lata en las instituciones. Ahora recaban apoyos otra vez, para evitar que la Concha desaparezca por el expeditivo método de rellenarla con millones de toneladas de tierras diversas. Se diría que los montes de Triano y Matamoros no fueran a descansar nunca, perpetuamente removidos con rastrillos manejados por ciegos gigantes.

Los pueblos, las ciudades, las civilizaciones se van superponiendo, unos sobre otros, como palimpsestos, a veces aleatorios. Quedan algunos cerros testigos, en ocasiones por puro azar, pero también porque eran más pintorescos o estaban mejor construidos. La arqueología no pretende conservar todo cuanto fue, sino los elementos necesarios para explicar cada época, así como los verdaderamente singulares aun para las miradas menos sensibles. No se pueden conservar todos los altos hornos, todas las minas, los astilleros, crear una especie de nostálgico Pasadoscope. Sería como almacenar cachivaches en un trastero que pronto se volvería impracticable. Hay que elegir, como hacemos con nuestros modestos pertrechos, pero yo no echaría una sola carretillada de tierra sobre las hondas espirales de la mina Concha.
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