«Tengo miedo de que le peguen un tiro o le metan una cuchillada a alguien», advierte Joseba Bilbao. El propietario de la gasolinera de Sopelana es el peor parado, ya que le han atracado un par de veces el mes pasado, pero él confiesa que «el dinero que se llevan no tiene tanta importancia, sino lo mal que se quedan los trabajadores después de pasar por eso. Yo les he dicho que no se les ocurra hacer frente a estos individuos, pero la verdad es que tienes miedo por lo que les pueda pasar».
Dos menores
Los jóvenes ladrones han sido ya identificados por algunas de sus víctimas. Aseguran que son de etnia gitana y, según los testigos, un par de ellos ni siquiera llega a la mayoría de edad. Respecto al cabecilla, apuntan que debe de tener «19 ó 20 años y que lleva su nombre, 'Mikel', tatuado en una mano». La Ertzaintza mantiene el mutismo de rigor, que se impone cuando un asunto de estas características está bajo investigación policial.
Los jóvenes están en búsqueda y captura tras atracar la gasolinera de Sopelana en dos ocasiones en marzo. Ese mismo mes asaltaron la de Loiu, cerca del cruce de Asua. En todos los casos, se pusieron las capuchas de sus chamarras para llevar a cabo los robos sin ser identificados.









