
LOS DATOS
Este centro asistencial, el único de la provincia que cuenta además con una unidad hospitalaria de cuidados paliativos para enfermos terminales, se había resistido hasta ahora a realizar la renovación. Sus propietarios -la sociedad limitada Organización Médica de Vitoria- veía «absurdo e ineficaz» tener que invertir alrededor de un millón de euros para tener características similares a los geriátricos de la red pública alavesa. «No tiene sentido porque nosotros atendemos ancianos pacientes, no ancianos residentes», argumentaba hace unos meses el director médico de la clínica, Mariano San Vicente. Ahora añade: «El 60% de los ancianos necesita asistencia continua de enfermeros o médicos».
Pero ante el peligro de perder la concertación de este importante número de camas, se ha decidido a acometer las obras que estarán terminadas para finales de verano. La reforma implica, fundamentalmente, la construcción de cuarto de baño en cada una de las habitaciones. Asimismo, dada «el precario estado de salud» de los ancianos que les deriva el Instituto Foral de Bienestar Social cada cuarto contará con tomas de oxígeno y bombas de aspiración».
Nuevo convenio
Mariano San Vicente espera que el esfuerzo económico realizado por los dueños -«hemos tenido que recurrir a avales personales para hacer las obras», asegura- se vea recompensado con una subida de precios. En la actualidad, la Administración alavesa abona a la clínica 68,5 euros al día por cama contratada, «cuando cada plaza de la red foral le cuesta al erario público casi 300 euros diarios. Ni siquiera nos suben el IPC anual». El director médico espera que, en fechas próximas, «se resuelva este desfase».
Después de meses de confrontación, la clínica Álava y la plantilla han firmado un convenio pendiente desde hacía cuatro años. «Los trabajadores han renunciado a derechos que les correspondían como la renovación del plus de antigüedad», señala.









