No obstante, la mano del hombre sigue estando detrás de la mayoría de los incendios declarados en Álava. Así, los técnicos forales constatan que el 80% de los fuegos de los dos últimos años ha tenido como origen la intervención humana. En un 39% de los casos fueron intencionados y el 41% estuvo desencadenado por alguna negligencia.
La Diputación subraya que la superficie forestal afectada por incendios en Álava no presenta síntomas de preocupación al «no ser alta». El informe constata que en los últimos años se viene produciendo un «descenso paulatino considerable» en cuanto a la superficie quemada total. Se ha pasado así de 1.058 hectáreas en el período 2000-2004 a sólo 140 hectáreas entre 2005 y 2007.
Las condiciones climáticas no favorecen la aparición de fuegos. Además, las medidas preventivas que se vienen adoptando en los últimos años, como la prohibición de hacer fuego y barbacoas en parques naturales y espacios recreativos, parecen dar resultados.









