Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

Estás en: El Correo Digital > Local
GUIPÚZCOA
Los últimos de la República
El histórico Marcelo Usabiaga iza por segundo año la bandera tricolor en Untzaga La viuda de 'Otxabiña' rememora aquel 13 de abril de hace 77 años
14.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Los últimos de la República
LA BANDERA. Un momento de la izada de la enseña tricolor, que ondeó durante todo el día ante el Ayuntamiento. /JULIO CALLEJA
Son ya pocos los que pueden decir: «Yo estuve allí». Bittor Lekunberri 'Otxabiña', Patxi Alberdi y otros tantos eibarreses que vivieron aquel 13 de abril de 1931 nos han ido dejando. El tiempo no perdona. Han pasado ya 77 años desde que Eibar se echó a la calle la madrugada de aquel histórico martes para proclamar la Segunda República e izar desde el Ayuntamiento la bandera tricolor republicana, un día antes de que lo hiciera el resto del Estado.

Alejandro Lizarriturri, Gaspar Álvarez o Paquita Alberdi son entre otros, los últimos testigos de aquella jornada. La personalización de la memoria histórica. Sin embargo, la edad no perdona y sus achaques impidieron que ayer Eibar pudiera compartir con ellos la conmemoración de la Segunda República.

«Es un día cargado de emoción. Te acuerdas de 'Otxabiña', de Patxi Alberdi, que izó la bandera los últimos años, de Donato y otros tantos miembros de la agrupación que se han ido yendo, pero al mismo tiempo nos sirve de refuerzo a nuestras convicciones en esos valores que se consiguieron durante la Segunda República y de los que hoy gozamos», apuntó la edil de EB-Aralar, Eli Gómez, que presentó el acto de ayer con la lectura de la crónica de aquel 13 de abril.

Proclamación

«El escrutinio electoral dejó claro ese día que ningún representante de la monarquía gozaba de escaños en el Ayuntamiento de Eibar. El clamor popular fue aumentando cuando al día siguiente comenzaron a llegar los camiones de pescado del resto del País Vasco informando de que la proclamación de la Segunda República era inminente», rememoró.

Antes de las siete de la mañana, se juntaron en la plaza de Untzaga, por entonces plaza de Alfonso XIII, y miles de eibarreses salieron a la calle a proclamar la República. A sus 86 años, Paquita Alberdi, viuda de Bittor Lekunberri 'Otxabiña', con quien contrajo matrimonio a los 22 años, recuerda de aquel día cómo su marido «lanzaba cohetes por las calles durante toda la mañana y todo Eibar cantaba y bailaba por las calles».

Sin embargo, el triunfalismo previo dio pie al miedo después de ser conscientes de que habían sido los únicos en ondear la bandera republicana. «Nos escondimos por donde pudimos, ¿qué íbamos a hacer!», señaló ayer a este periódico por teléfono, ya que no puedo acudir. Fueron horas de tensión que se sosegaron cuando esa misma tarde se recibieron noticias de que Barcelona y Madrid habían proclamado la República ese mismo miércoles.

Eibar respiró tranquila y se volvió a concentrar frente al Ayuntamiento para retirar la placa con el nombre de 'Plaza de Alfonso XIII' y colocar la nueva placa de 'Plaza de la República'. Otra vez alegría que dio paso a cinco años de democracia truncados en seco por la Guerra Civil.

«Hemos trabajado mucho clandestinamente de jóvenes. Mi marido estuvo muchos años en la cárcel y yo sacando adelante a dos niños pequeños», admitía. Vivió los bombardeos en Bilbao donde trabajaba sirviendo comida social durante la Guerra, descubrió el dolor del exilio cuando cuatro de sus hermanos huyeron a Francia mientras que otros combatían contra el fascismo y comprobó en carnes la necesidad y la dureza de esos años con su marido preso.

Nuevos tiempos

Mujer, luchadora, comunista-republicana y con fe ardiente en el cambio social, echa la vista atrás y pese a la represión sufrida se siente «satisfecha» de haber vivido acorde con sus ideales. Hoy se siente decepcionada por los políticos y triste por seguir viendo en pleno siglo XXI pobreza en las calles o un sistema educativo «cada día peor», a su juicio.

Bisabuela de siete biznietos «fabulosos» y muy querida en la localidad, asegura sentir todavía hoy los colores de la bandera tricolor. «Cuando oigo un ¿Viva la República! siempre levanto el puño con fuerza», aunque fue consciente por aquel entonces de que «no se podía restaurar, era imposible».

Durante el acto de ayer, jóvenes y ancianos levantaron unidos sus puños entonando la Internacional. «Los mayores aportan su experiencia y sus vivencias y la juventud que viene con las banderas y esa alegría trae la ilusión por esa Tercera República, un conglomerado de emociones muy bonito», puntualizó la concejala eibarresa Eli Gómez.

El protagonista de la jornada fue sin duda el histórico militante de EB Marcelo Usabiaga, que por segundo año consecutivo procedió a la izada de la bandera republicana. En ese mismo instante pero hace 77 años, este irunés de adopción nacido en Ordizia se encontraba en Irún en una manifestación republicana para recibir a los refugiados políticos en Francia que venían a España.

Tenía 15 años, un año después ingresó en la Juventud Comunista y estuvo preso en el 34 en Oviedo junto a los mineros insurgentes.

A sus 92 años recuerda con lucidez cada día de su vida. Conoció al eibarrés Lekunberri en el año 1944, después de haberse fugado de la cárcel y mientras trabajaba con los guerrilleros en la frontera de Irún «enseñándoles el camino». Fue allí donde le arrestaron de nuevo. «Me condenaron a pena de muerte y estuve en la prisión 21 años», recuerda.

«He vivido siempre perseguido y cuando estaba en prisión trabajaba contra del régimen, por eso cuando sales y estás en un acto de estos te emocionas», asegura este anciano de jovial espíritu que acaba de ser abuelo apenas hace un mes.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS