
La Consejería de Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Montes, es la entidad encargada de esta intervención que se está llevando a cabo por parte de la empresa Monroyo Industrial, especialista en trabajos forestales y silvícolas.
La zona está clasificada como suelo municipal, pero la masa arbórea y su conservación depende de un consorcio entre la Administración Forestal (antigua ICONA) y el Ayuntamiento.
En cuanto a la intervención, el objetivo es principalmente mejorar la masa forestal creando espaciamiento entre los pinos y manteniendo la distancia necesaria que les aporte los nutrientes precisos para su desarrollo. A la vez se crearán claros para recibir luz y mejorar el paisaje. Asimismo, se llevará a cabo una limpieza exhaustiva de especies inestables, derribadas y ramas secas.
Con el fin de no crear surcos en las laderas o vías de saca que propicien erosiones en el terreno, los elementos vegetales desechados se arrearán con mulas hasta los linderos de los caminos para, posteriormente, y donde pueda tener acceso una maquina, astillarlos en forma de virutas y depositarlos en la plantación para su conversión en materia orgánica.
Los materiales de mayor tamaño se dejarán entre la masa forestal en forma de haces o montones organizados para la supervivencia de la fauna del entorno como pájaros, insectos y especies roedoras. En ningún caso se destruirán por medio del fuego. Precisamente, para evitar el riesgo de incendios se está siguiendo el protocolo diseñado para estos espacios.
Posible repoblación
En relación a la necesidad de reforestar los grandes claros que pudieran crearse después del tratamiento, se plantea la posibilidad de incluir en el entorno distintas especies boscosas como robles, quejigos y coscojas, para comprobar su arraigo en la zona.






