La razón de este ajuste tiene que ver con que el Ministerio de Ciencia e Innovación será el encargado de impulsar la investigación científica y tecnológica. Y la universidad lidera el 60% de la investigación que se hace en España. La ministra vasca tendrá bajo sus órdenes a 100.000 profesores y otros tantos científicos de los organismos ligados a la universidad. Entre el colectivo de rectores el cambio ha sido recibido con satisfacción ya que supone, en la práctica, fortalecer la relación entre los equipos de trabajo de las instituciones académicas y los grandes centros de investigación.
Hace ocho años, el Partido Popular hizo un intento similar, que no cuajó. Investigación y Tecnología tuvieron un ministerio propio, pero en aquella ocasión se quedó la Universidad fuera de la cartera.
En la otra cara de la moneda, al Ministerio de Educación la retirada de Universidades le resta fuerza. Se queda sin la educación superior, con lo que se fragmenta la gestión del sistema de enseñanza. La cartera que volverá a dirigir Mercedes Cabrera pasará a incluir Asuntos Sociales y Deporte, imitando el modelo británico. Está reorganización puede revelar un intento del Gobierno de dar un enfoque más asistencial a la educación española, para extender la atención a niños de 0 a 3 años o rebajar el fracaso escolar, entre otros objetivos.
La nueva titular de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, recogerá su cartera hoy a la una de la tarde. En el acto estarán presentes Patxi López y Rodolfo Ares, en representación de los socialistas vascos.







