
Después de nueve meses de negociaciones con la empresa adjudicataria del parking de Renfe, el alcalde dio a conocer el viernes que la firma ha renunciado a hacer el garaje que impulsó el Gabinete Alonso en solitario el año pasado. Aseguró que, dado que el equipamiento no se hará, el Ayuntamiento construirá en la plaza de Amárica un aparcamiento de tres plantas y 360 plazas, una de ellas para residentes. Las obras comenzarán en un año y terminarán en el segundo semestre de 2010.
De momento, Lazcoz no cuenta con ningún apoyo para llevar a cabo este plan. PP y EB rechazan que se levante el estacionamiento, mientras que el PNV también ha manifestado su recelo a «llevar más coches al centro». EA, que medita su postura, fue el primer grupo que exigió a los socialistas que dieran explicaciones.
«Aberración»
El concejal popular Fernando Aránguiz insistió en que hacer el parking de Amárica «es una aberración, porque va a contaminar las calles Manuel Iradier y Florida. Además, Lazcoz dijo que quería construir un garaje de 600 plazas y al final hará casi la mitad». El portavoz del PNV, Mikel Martínez, criticó que el alcalde haya tomado «una decisión unilateral que cuenta con informes en contra», en referencia a los ocho técnicos municipales que cuestionaron el proyecto por su capacidad y su afección sobre el tráfico.
José Navas, de EB, respaldó la ubicación del parking de Amárica, pero reclamó que «sólo sea para residentes». Por su parte, Antxon Belakortu, de EA, aseguró que «el alcalde no puede saltarse el consenso a la torera».









