El comité de empresa considera que la atención al paciente es «mala» y califica la gestión de los recursos humanos de «deficitaria». Así lo pusieron ayer de relieve, tras la primera de las seis concentraciones de quince minutos convocadas para esta semana con el objetivo de exigir a la dirección «un aumento de la plantilla».
Según los sindicatos, las bajas por enfermedad, vacaciones o jubilaciones «no se cubren», lo que se traduce en «una sobrecarga de trabajo» para los 160 profesionales del hospital.
Las centrales piden, además, la equiparación salarial de la veintena de trabajadores que se incorporó al hospital tras el cambio de titularidad en la propiedad con el resto de la plantilla. «Los nuevos administrativos tan sólo ganan 700 euros, a pesar de trabajar fines de semana y festivos», indicó un portavoz.
Los operarios están preocupados, asimismo, por la movilidad funcional. Según afirman, la dirección cambia al personal de un puesto de trabajo a otro pero «sin dar la formación necesaria».
«Medida unilateral»
Un extremo que fue, sin embargo, desmentido por el gerente del hospital, Manuel Yaguas. «Sólo aplicamos la movilidad si se dan las condiciones», indicó a EL CORREO. Yaguas manifestó, además, su disposición a entablar conversaciones con los sindicatos, pero sin que haya medidas de presión sobre la mesa. «No tiene sentido adoptar medidas unilaterales antes de empezar a negociar», dijo.
El responsable de la antigua Policlínica aseguró, además, que los recursos se gestionan sin «merma» en la calidad del servicio, a pesar de que el absentismo laboral alcanza el «16%».
El comité de empresa, en cualquier caso, advirtió que estudiará nuevas movilizaciones, si la dirección del hospital no atiende sus peticiones.









