
«El factor suerte existe, porque Codina disparó a puerta desde unos 25 metros a la media vuelta y con la pierna izquierda, y marcó. Eso si lo ensaya en un entrenamiento puede tirar 25 veces y no marcar ningún lanzamiento. Pero para tener la portería imbatida durante más de 90 minutos hay que hacer muchas cosas bien. No llegamos a pasar por situaciones de agobio, ya que, aunque ellos llevaron la iniciativa, no les dejamos acercarse a su portería. Sólo lo hicieron al final y con 'balonazos'. En ningún momento pasamos apuros y llegábamos cómodos arriba. No tuvimos ocasiones claras, pero sí situaciones en las que les metimos miedo. Luego, tras marcar el gol, 'nadamos y guardamos la ropa'».
El conjunto azulgrana no ha recibido ningún gol en los dos últimos partidos, lo cual es siempre positivo. Al hacerlo a domicilio consiguió una victoria fuera que se resistía desde hace seis meses. «En los campos del Granada 74 y del Salamanca perdimos por 1-0. Al equipo de casa casi siempre 'hay que darle un gol', porque nosotros también casi siempre marcamos en casa. Luego, hay que ser capaz de contrarrestar un gol en contra y el Eibar no tiene el potencial de otros equipos para ir de cara a por los partidos. Nosotros para presentar batalla debemos usar nuestras armas y si nos hacen un gol, el partido se nos pone cuesta arriba. Nos hemos quedado sin recursos muchas veces. En Córdoba no contamos con más recursos, pero estuvimos acertados atrás y aprovechamos la situación anímica de ellos, ya que necesitaban puntuar para no meterse atrás. El tiempo corría a nuestro favor y supimos sacar partido de sus urgencias».
El Eibar es el noveno clasificado -empatado con el octavo, el Sevilla Atlético- con 46 puntos y está cerca de lograr la permanencia. «Eso es lo que pensamos, aunque hasta el final hay que seguir peleando. Si ahora aflojáramos igual nos da un 'txalo' el Castellón -el domingo visitará Ipurúa a las 18 horas-, que hasta la semana pasada estaba pensando en el ascenso. Incluso, ahora, tras perder ante el Hércules en Alicante, el Castellón aún no se ha descartado. Tenemos que tomar el partido con toda la seriedad que hay que afrontar un encuentro de gran trascendencia. Si ganamos y llegamos a 49 puntos ya podremos decir que 'casi, casi tenemos la permanencia'. Pero hay que sumar cuatro puntos más para llegar a los 50».
El técnico eibarrés no se fía. «Ha habido equipos que han tenido malas rachas, con cuatro o cinco derrotas seguidas. Si nos ocurriera algo similar, podríamos 'entrar en barrena'. Queremos aprovechar la 'ola buena' en la que estamos tras lograr tres triunfos en los cuatro últimos partidos», anuncia. «Vamos a intentar ganar al Castellón, porque es el partido más próximo y porque así casi sellaríamos la permanencia. Podríamos disfrutar de un final de Liga tranquilo, aunque la tranquilidad en el fútbol es muy relativa. Siempre te juegas algo en un partido y no es lo mismo quedar octavo que el decimosexto. Nosotros vamos a lograr la permanencia y si tenemos la suerte de poder hacerlo en dos jornadas, luego intentar quedar lo más arriba posible en la clasificación».
El Castellón, con 47 puntos y a cinco puntos de los puestos de ascenso, todavía piensa en subir a Primera, un objetivo que tenía más cerca hace algunas semanas. Sólo suma un punto más que el Eibar, que si gana se pondría con 49 puntos. Pese a ello. Mandiola destaca que «el Eibar no tiene ninguna opción de ascenso. Nosotros queremos ser fuertes en Ipurúa. No vamos a ganar todos los partidos en casa, aunque lo intentaremos. Y fuera debemos seguir dando una buena imagen, y sumar puntos para poder decir al final de la temporada que el Eibar no se ha salvado del descenso en la última jornada, sino antes, y dando espectáculo en casa. Así, daríamos una lectura positiva de la campaña». «La 'guerra del ascenso' -resalta- es pera otros equipos, con otros presupuestos».
Oferta de renovación
El Eibar le ha ofrecido la renovación a Mandiola, que acaba contrato en junio. «A la directiva le dije que lo más importante es lograr la permanencia. Si el equipo desciende, no voy a tener fuerzas para empezar de nuevo en Segunda B con la dinámica de tener que lograr el ascenso a Segunda A. Y menos en Eibar. Esa época de intentar subir con mucha presión ya la sufrí la temporada pasada (la 2006-07 en la que los azulgranas lograron el ascenso) y esta campaña el objetivo es conseguir la permanencia. Para eso estoy, y el resto vendrá más tarde».







