
Porque el equipo riojano ve cómo la primera plaza (ocupada por Akasvayu, Illescas y Axarquía) ya se aleja a dos victorias, debiendo ahora buscar un buen puesto de cara a las eliminatorias por el ascenso. Jesús Sala no descarta, sin embargo, que alguno de los tres de arriba caiga: «El Akasvayu es el gran favorito al ascenso directo, pero hay enfrentamientos directos que pueden hacer que la tercera plaza quede a mano», avisa el entrenador madrileño. De hecho, Illescas y Axarquía se las verán este próximo sábado.
De momento, el objetivo inmediato es la cuarta posición. El Caja Rioja está empatado a victorias con el Almería y, ahora también, con el potente Farho Gijón, por lo que habrá tortas entre ellos para tratar de escalar posiciones. Por detrás, Cáceres 2016 y Plasencia están a cuatro victorias, por lo que tienen casi imposible alcanzarles.
Los primeros son, sobre el papel, el 'coco' de las eliminatorias, por su potencial y por acoger la 'final four' que decidirá la segunda plaza de ascenso. Sin embargo, Sala observa que «puede haber muchas combinaciones, por lo que no nos preocupamos por eso. Lo que no vamos a hacer en ningún caso es salir a no ganar. Que nos toque el que nos tenga que tocar».
Concentración plena
Para quedar lo más arriba posible, que es el objetivo, el Caja Rioja deberá concentrarse al máximo para los próximos partidos, en los que se vuelve a medir a equipos de la parte baja de la tabla. «Por experiencia en los dos últimos años, sé que cuando te juegas el no bajar sacas fuerzas de donde no hay. Dije que el partido de Palencia iba a ser complicado, y el del Cajasol también lo será», recuerda.
Si el Caja Rioja hace los deberes, en las próximas jornadas se va a aprovechar de los enfrentamientos directos de sus rivales, que por lo tanto se dejarán partidos por el camino. «Lo importante ahora es volver a ganar», reconoce Sala.
El partido del pasado viernes en Palencia fue malo, como reconoce el propio entrenador: «Probablemente no merecimos ganar, porque no hicimos un buen partido». Especialmente en el tercer cuarto, en el que los riojanos recibieron la friolera de 34 puntos. ¿Qué pasó? Sala lo explica: «Fallamos un par de ataques, ellos corrieron, anotaron fácil y se acabaron creciendo».
Lo mejor del partido para los riojanos llegó al final, con un gran último cuarto en el que, «con Stevie en el banquillo por faltas», el Caja Rioja remontó, llegó a empatar e incluso dispuso de un último balón para llevarse la victoria en las manos de Mike Wells.
Tanto el alero como su compatriota Johnson acabaron algo 'tocados' el partido, aunque no tendrán problemas para jugar el partido del domingo en casa contra el Cajasol.





