
LOS DATOS
En esta línea, apuntó que los reclamantes refieren la necesidad de mejorar el trato personal que reciben y de establecer relaciones más fluidas y próximas entre profesionales y pacientes. Otras dos causas de reclamación destacadas son las largas listas de espera y las deficiencias en la organización sanitaria. Este último epígrafe, dijo, comprende cuestiones como las citaciones, solicitudes de cambio de facultativo o derivaciones a otros centros sanitarios.
En este punto, el defensor del Usuario, Eduardo Viladés, explicó que la institución no tiene capacidad sancionadora, pero «sí tenemos la fuerza suficiente para reclamar a la administración una respuesta a la situación planteada». En esta línea, apuntó que, «en más del noventa por ciento de los casos ha tomado medidas que han convencido a este órgano». La Consejería de Salud rehusó hacer una valoración de estos datos.
Cifras globales
Además de las reclamaciones y quejas, la institución riojana gestionó 216 peticiones de información y una veintena de sugerencias. En conjunto, la Oficina del Defensor del Usuario recibió 9.000 contactos a lo largo del año, un registro que sextuplica el correspondiente a 2006. De todos ellos, seleccionó y tramitó 604, el veinte por ciento más que el año anterior, y abrió 227 expedientes, el cincuenta por ciento más.
Viladés explicó que la tendencia alcista se debe al mayor conocimiento de la institución por parte de la sociedad y al aumento de las expectativas depositadas por los riojanos en el Sistema Riojano de Salud, tras la apertura del Hospital San Pedro. La trabajadora social de la institución, Marisa Fraile, precisó que la mayoría de los contactos tramitados hacen referencia a la atención especializada y proceden de usuarios de Logroño o La Rioja media.







