
La genética ha demostrado que los elefantes y los manatíes están emparentados. «El ancestro común de los proboscídeos -los elefantes- y los sirenios -los manatíes y los dugongos- vivió hace unos 60 millones de años», explicaba ayer Liu a este periódico. Según él, eso sugiere que en el arranque del linaje de los elefantes hay un anfibio y fue lo que le llevó a investigar los hábitos de dos elefantes primitivos -'Moeritherium' (la bestia del lago Moeris) y 'Barytherium'- que vivieron en el norte de África en el Eoceno, entre hace 56 y 34 millones de años. «Quería saber si eran el ancestro semiacuático».
'Moeritherium' y 'Barytherium' fueron descubiertos en El Fayum, en Egipto, a comienzos del siglo XX. Hasta ahora, se han encontrado muy pocos restos de ellos y del que más se sabe es del primero. Muy diferente a los elefantes actuales, tenía el tamaño de un tapir y «posiblemente un labio superior prensil, en lugar de trompa», indican Liu y sus colaboradores en 'Proceedings'.
Los hábitos de vida de este elefante primitivo han sido objeto de debate entre los paleontólogos durante décadas, dada su anatomía: el cráneo presenta características que apuntarían a un estilo de vida anfibio; su aparato auditivo es, sin embargo, más parecido al de los elefantes actuales que al de los sirenios y no apropiado para oír bajo el agua; y su esqueleto parece el de un animal en parte acuático. «Se ha argumentado que muchas de las características que 'Moeritherium' comparte con las vacas marinas podrían ser resultado de su adapatación a un estilo de vida acuático», escriben los investigadores.
Esmalte delator
Ante la escasez de fósiles, Liu y su equipo optaron por hacer un estudio químico de sus dientes para ver qué comían y como vivían tanto 'Moeritherium' como 'Barytherium', e intentar zanjar la cuestión. Para ello, Erik Seiffert, de la Universidad de Stony Brook (EE UU), y Elwyn Simons, del Centro de Lemures de la Universidad de Duke (EE UU), analizaron la proporción de isótopos de oxígeno y carbono del esmalte dental de ambos animales. Los isótopos de carbono pueden dar pistas sobre la dieta, los de oxígeno sobre el agua que bebieron y el conjunto, acerca del medio ambiente en el que vivió el animal. Tras comparar esos datos con los procedentes de otras especies terrestres de la misma época, los científicos concluyeron que 'Moeritherium' era semiacuático, mientras que los resultados de 'Barytherium' no descartan esa posibilidad, pero tampoco la confirman indiscutiblemente.
«'Moeritherium' es un paso intermedio entre el último ancestro común de los proboscídeos y los sirenios y los elefantes modernos. Creemos que vivió en agua dulce, no en el mar, basándonos en la información isotópica y el estudio de los sedimentos en los que se encontraron los dientes», indica Liu, quien desea dar el paso siguiente en su trabajo: determinar el modo de vida de los proboscídeos todavía más antiguos para «ver si hay elefantes cada vez más acuáticos según retrocedemos en el tiempo y determinar cuándo los sirenios actuales se separaron evolutivamente de sus parientes semiacuáticos».







