
-La segunda temporada suele ser de confirmación, como los toreros, ¿está preparado?
-¿Cómo un león hambriento! Después de despejar dudas sobre si éramos capaces de hacer media hora semanal, ahora sólo nos queda desparramar.
-¿Existe tanta sed de humor en España?
-Vivimos una época dorada en televisión. Nuestra apuesta es un programa de 'sketches' distinto, con cierto riesgo y muy apegado a la generación del Cola Cao. hacemos lo que nos gustaría ver.
«Madrugo mucho»
-¿Cómo cocina sus personajes?
-A fuego lento y madrugando, para que las ideas me pillen delante del ordenador. Eso de trasnochar es más mito que otra cosa.
-¿Cuándo escribe piensa en la crítica o es todo más simple?
-En el humor hay muchas formas de comunicarte y si lo entiendes, pues mejor. No voy a negar que no exista un mensaje crítico, que lo hay, pero lo más grave sería confundir a Lars Von Trier con Indiana Jones.
-Esa afición por Hollywood se nota en sus personajes.
-Es que la industria americana da mucho juego. Además, en 'Muchachada Nui' somos muy cinéfilos.
-¿Qué es el humor inteligente?
-Un tipo de comedia con un nombre un tanto abstracto. En mi caso, me hace gracia el humor escatológico. Me gustan las ventosidades, las bromas tontas y el humor físico. Pero si abusas la cosa te puede quedar un poco 'chosca'.
-¿Había mucho cachondeo en su casa?
-¿Mucho, mucho! Procedo de una familia cómica. En mi casa comemos sin televisión y los fines de semana son un despiporre. Hasta las broncas son cachondas.
-Dice un fan que no se puede ser tan ingenioso y tener la cara de mármol.
-No sé si es un halago o una crítica; en cualquier caso, gracias.
-¿Cree que los humoristas forman parte de las modas?
-Es cierto que hay algo de fenómeno. Lo difícil es hacer chistes y mantenerse. Yo no estoy a altura de Carlos Latre, por ejemplo, pero tengo mis propios ases.
-¿Prefiere el humor disfrazado o a pelo?
-Me gusta hacer reír a pecho descubierto, pero reconozco que disfrazarme me pirra. El proceso de caracterización es largo y el resultado me deja patidifuso.
-¿Es el típico jefe mandón?
-Para nada. Lo mío es dar cariño a raudales. Creo que el buen rollo es imprescindible. Si hay prisas se pierde el encanto.
-¿Hay algún cómico en su vida?
-Diría que Faemino y Cansado, pero mi sentido del ridículo me lo prohíbe.











