La presidenta de FUCI, Agustina Laguna, señaló que la principal conclusión de este informe es que «no se cubren» las expectativas de los consumidores. Así, destacó que la alta velocidad a la hora de emitir las condiciones de contratación de diversos productos complica su lectura y comprensión. El estudio revela que en el 34% de los casos es «prácticamente imposible» seguir el texto en la pantalla por su «excesiva» velocidad. Asimismo, casi la mitad de los anuncios llevan una velocidad media cuya lectura, en ocasiones, es «complicada», debido al exceso de información que contiene el mensaje.
Mientras tanto, sólo en un 19% de los anuncios analizados la letra pequeña aparece en la pantalla lentamente, siendo «fácilmente» asimilado por el telespectador.
Coches y móviles
La FUCI ha constatado que los anunciantes que usan de una manera más frecuente la velocidad en la letra pequeña son los que ofrecen automóviles (27,4%), seguido de telefonía e Internet, servicios bancarios y créditos rápidos o reunificación de deudas. Por el contrario, los anunciantes de alimentación, comida rápida, seguros, inmobiliarias o juguetes, entre otros, utilizan una velocidad «adecuada».











