El goteo de negocios que han acabado por cerrar sus puertas se queda patente en los diferentes distritos de la villa, si bien los barrios que han registrado un mayor volumen de ceses son Uribarri, Rekalde, Casco Viejo o Zorroza, entre otros. «Además, de los 4.000 municipios que existen en España, Bilbao es el que más comercios ha perdido», señaló el portavoz de los populares, Antonio Basagoiti. A la capital vizcaína la siguen en la lista las ciudades de Salamanca y San Sebastián, con 414 y 359 negocios menos, respectivamente.
Basagoiti rechazó que el cierre de establecimientos venga motivado en exclusiva por la apertura de grandes superficies y planteó tres acciones concretas dirigidas a incentivar el comercio minorita. En primer lugar, el líder del PP apostó por planificar mejor las entradas y salidas a la ciudad, de cara a «evitar los tapones», y abogó por crear más aparcamientos «que no sean sólo para residentes». «No puede ser que resulte más cómodo irse a un centro comercial», consideró. Desde el Consistorio quisieron aclarar en este sentido que existen numerosos parkings en el centro de Bilbao que son de rotación, como, por ejemplo, El Arenal, La Alhóndiga, así como el de Indautxu o el del propio Corte Inglés.
Captar turistas
Otra de las medidas propuestas por los populares es la bajada de impuestos. Basagoiti abogó por reducir a la mitad las tasas que deben abonar los comerciantes y defendió que esta rebaja se realice en función del empleo que generen y de su horario de funcionamiento. El portavoz del PP aprovechó la ocasión para señalar que la apertura 24 horas de los comercios, que se está llevando a cabo en diferentes comunidades autónomas, es «una posibilidad a estudiar», aunque admitió que «es una pega para algunos comerciantes y un tema crítico para los sindicatos».
Por último, Basagoiti señaló la necesidad de poner en marcha nuevas políticas que fomenten que los turistas «no sólo se paseen por Abandoibarra y se vayan». De lo contrario -advirtió- «cuando se pase el efecto Guggenheim podríamos correr el riesgo de hundirnos en la miseria».
Desde la Cámara de Comercio reconocieron que «no se vive un momento bueno», si bien descartaron caer en el alarmismo. La responsable de Comercio Interior, Mari Paz Irastorza, aconsejó a los negocios «no ser individualistas» y acogerse a las plataformas de ayuda que existen para mejorar el comercio urbano. Y es que, según señaló, a la competencia de las grandes superficies, los costes de personal, los impuestos o el cambio en los hábitos de consumo se une asimismo la importancia de desarrollar una buena gestión.





