-Dentro de Na-Bai propusimos, junto al PNV, que el candidato fuera Juan Carlos Longas, profesor de Economía, ya que desde la propia Caja se insistía en la necesidad de despolitizar y profesionalizar los cargos en los órganos internos. EA tenía una propuesta distinta y nos quedamos bloqueados. Eso nos abocaba a no presentar a nadie. Finalmente, Maiorga Ramírez se retiró y es un gesto muy positivo.
-¿Presentarse de forma unilateral no significa una deslealtad hacia la coalición?
-No. Como él lo explicó, fue un acto para que el puesto no quedase vacante. Si de rebote beneficia a IU, que les aproveche el guiso.
-¿Se trataba, acaso, de buscar protagonismo?
-Creo que no. En la coalición hay un debate de fondo sobre cómo hay que actuar en estos términos. Estamos obligados a hacer un esfuerzo para llegar al máximo entendimiento. En cualquier caso, de las crisis salen los avances.
-¿Ha sido la crisis más grave que ha sufrido Nafarroa Bai?
-A nivel público, sí.
-Ha revelado discrepancias en el seno de la coalición.
-Tampoco nunca las habíamos negado. Una organización que se compone de cuatro partidos y de independientes, naturalmente que tiene visiones diferentes y, además, no ocupa un exclusivo espacio ideológico, sino que es un abanico en el que hay denominadores comunes y perspectivas ideológicas distintas. Por lo tanto, problemas, todos los días.







