En el encuentro también se intenta buscar un relevo para organizar las fiestas, ya que la comisión que se encargó el año pasado, no lo hará en esta ocasión. En este caso, se ha producido un desencuentro entre el Ayuntamiento y la comisión que tuvo su origen en el lugar del lanzamiento del Chupinazo del año pasado. Mientras la comisión apostó por el Ayuntamiento viejo, la Corporación decidió hacerlo en el nuevo. También hubo discrepancias entre ambas partes respecto al gasto que supone el lanzamiento de los fuegos artificiales.









