
Tanto el carrilero como el centrocampista efectuaron los ejercicios físicos y el partidillo y no se resintieron de sus molestias. Por lo tanto, salvo que sufran una recaída en las dos sesiones que faltan antes del partido del sábado, Sola podrá contar con ellos si lo estima oportuno para la cita más inmediata en La Granja.
Ambos futbolistas han faltado a los últimos encuentros. El lateral descansó en primer lugar al ver la quinta cartulina amarilla y posteriormente a causa de sus molestias en un gemelo. El medio, por su parte, sufrió un golpe en un lateral de la rodilla, lo que le originó una ausencia de varias jornadas.
Otro hecho positivo que se pudo comprobar en la sesión que los miembros de la plantilla realizaron ayer, tras el descanso que tuvieron el martes, es la intensidad con la que entrenó uno de los capitanes: Rodri. El apreciado por la 'marea roja' central encabezó prácticamente todas las tablas de ejercicios, en especial los enfocados a adquirir una mayor velocidad. El burgalés se situaba al frente del grupo en las pruebas y todo parece indicar que puede ser un efectivo más para el 'play off'. Por lo demostrado ayer, se le vio recuperado. De ser así, es un motivo de satisfacción para la hinchada rojilla.
Al nivel
El Mirandés lograba este pasado domingo el campeonato, pero no por ello se aprecia un descenso en el ritmo de los entrenamientos. Todo lo contrario. Hay jugadores que acaban de salir de una lesión y otros que no han disfrutado de muchos minutos pero que quieren ponérselo difícil al cuerpo técnico y disponen de estas semanas para hacerlo.
Además, ahí están los responsables deportivos del equipo para impedirlo. Hasta la promoción de ascenso, y con los deberes hechos con la suficiente antelación, hay tiempo suficiente para preparar con mimo el auténtico objetivo del club. Y eso es lo que buscan los técnicos en cada sesión.
«Hay que sufrir», pedía a los futbolistas con insistencia el preparador físico, Raúl Delgado, en los ejercicios más exigentes. La intención es seguir incrementando de forma paulatina tanto la potencia como la fuerza, resistencia y velocidad para llegar dentro de un mes en las mejores condiciones .
Las pesas fueron en varias ocasiones un instrumento más que acompañó a los componentes de la plantilla en esta sesión en la que no faltó el tradicional partidillo durante algo más de quince minutos. En esta oportunidad, era el propio entrenador Miguel Sola quien exigía sobre el propio césped intensidad en todas las acciones y, sobre todo, movimiento a los hombres de ataque y más presión a la defensa contraria.
Este ritmo de entrenamientos disminuirá la próxima semana como consecuencia del encuentro de carácter oficial que jugará el Mirandés el miércoles.





